viernes, 11 de agosto de 2006

GRG VII



















La vida está pendiente de tal hilo,
la muerte al colgar de una maroma,
una mollera por un cuello asoma.
Una mano apoyada con estilo.

Porque vivir sujeto es un asilo
de argolla que lo engancha, garfio, roma,
el brazo que la manga alzada toma
del gabán con el más sumo sigilo.

Un gran ojo rapado que nos mira,
la cabeza callada sin su boca,
un cuerpo ya escurrido que se pira.

El profundo verdor que todo invoca
la esperanza nos templa, aunque es mentira
la carne atormentada que provoca.



Va por Julián Ruiz Banderas