viernes, 11 de agosto de 2006

GRG V


















¡Mirad qué cuadro!, esa atenta mirada
presente, que tenemos
la tortura en conserva.
Quien los guipa, percata y los ojea
sólo sabe que no columbra nada.
¡Mirad qué cuadro! Miren qué terror
acumulado en las caras provocan
un pasmo tan tremendo que desbocan
quietud en velocidad interior.
Cabezas chicas otean horizonte,
manos agrandadas están cruzadas.
Tiene tortura caminos de magia.
Quietas las sillas puras de este canto,
quietos esos sentidos a ese lado.
¡Aquí tan sólo se mueve La Cana!
Con las bocas, es un casual, cerradas,
la perra descoyunta las quijadas
en fauces fieras y avanza las patas
con las atentas miradas paradas
de las cuatro caras plastificadas.
¡Terror y terrorismo, nada y nada!
¡Qué así, aquí, nos mata quien nos manda!



Contra dictador y mandamás